30 de Agosto de 1997

 

(Ref. Revelación - LOS CUATRO JINETES DEL APOCALIPSIS) (Maria)

 

Hija Mía,

 

Entramos en tu corazón abierto trayendo Nuestra paz y fortaleza para prepararte por aquellos quienes vienen buscando la realización que Dios sí existe.  Hijos Míos deben escuchar Nuestro llamado ---- la batalla por las almas se hace más intensa por lo cual cada uno debe decidirse si seguir a Mi Hijo o a las persuasiones de la Nueva Orden Mundial de su mundo.

 

Hija Mía, la oscuridad debe venir antes que amanezca la nueva aurora.  ¡Este no es tiempo para los débiles de corazón!  Anímate, o pequeña mensajera --- necesitas resistir mucho.  Prepárate para el resto de Mis pequeños--- Mis fieles. Busquen la fortaleza entre unos y otros mientras Nosotros atraemos a cada uno de ustedes a Nuestros corazones. 

 

Nuestros ángeles han sido despachados para hacerse cargo de ustedes.  Sepan, pequeños Míos, es Jesús Quien controla su destino final ---- manténganse enfocados en El ---- El es El Escudo que protege sus almas.  Síganlo a El quien va delante de ustedes ---- El Poderoso cuya victoria se aproxima.  Confía, Hija Mía.  Procura siempre el estado de gracia ---- gracia misma que lleva a la santidad.  Pronto vas a regocijarte con El cuya misericordia ha permitido que las puertas del Cielo se abran para recibir aquellos quienes han sido llamados.

 

Los cuatro jinetes se congregan.  Oren mucho, o, pequeños.  ¡El mal no puede existir donde la oración prevalece!