25 de Agosto de 1997 (Jesús)

 

Hijos Míos,

 

Gracias por procurar Mi corazón primero en todo lo que hacen.  Sí, sé que con frecuencia se tropiezan, hijos Míos, puesto que el peso del pecado es grande en su mundo.  Sepan que son en Mis brazos en donde caen ---- Mis manos son las que acarician sus heridas ---- y Mi corazón el que siente cada dolor mientras ustedes fielmente resuelven terminar esta carrera que He puesto ante ustedes.

 

Estoy lleno de alegría al mirar cada piedra que es cuidadosamente puesta en este santo lugar.  Que no haya ninguna duda, hijos Míos, Nosotros estamos observando ---- Dejen que sus corazones se abran para sentir Nuestra presencia.  Regocíjense con Nosotros ---- no han trabajado en vano.  Mis manos están extendidas este día al bendecirlos con Mi amor y con Mi paz. 

 

25 de Agosto de 1997

 

(Noche de oración en familia en San Andrés) (Ref. Revelación-ABISMO) (Maria)

 

Hija Mía,

 

La hora de decisiones ha llegado.  Su mundo se balancea al margen del abismo.  Todo lo que se ha predicho está a punto de desatarse.  No temas, pequeña Mía ---- deja que todos vengan a Mi Hijo que es el Amor y la Pureza de la Vida.  Deja que vengan aquellos que Lo aman pero no te interpongas delante de aquellos que vienen por miedo, porque El acepta a todos quienes se acercan a El con un arrepentimiento puro.  Busca la santidad, hija Mía.  Todos quienes escuchen Mi llamado deben responder.