5 de Septiembre de 1997  (Maria)

 

Hijos Míos,

 

Recogemos a cada uno de ustedes dentro de Nuestros Corazones los cuales laten de amor por ustedes.  Sepan, preciosos Míos, de los muchos dones que han recibido los cuales han permitido quitar las vendas de sus ojos permitiendo la vista ---- vista para ver la hermosura de Dios y aquello que se ha empañado  por negligencia y desobediencia.  Lo que es de este mundo pronto se desvanecerá, pero ustedes, fieles Míos, no deben permitir que sus almas se sequen y se mueran.  Aprendan a alimentarlas diariamente ---- estén conscientes de aquello que agrada a Dios - obedecer y hacer SU SANTA VOLUNTAD.
               
Al paso de cada día ustedes deben estar más y más preparados ---- aprendiendo a depender solo en Dios.  No hay nada que ustedes pueden hacer, hijos Míos, sin rendir su voluntad a la de El.  No puede haber paz ni amor verdadero a menos que ustedes escojan caminar en los pasos de Mi Hijo.  Si ustedes escogen esta jornada Nosotros caminaremos con ustedes apoyándolos de cada lado.  Créanme, preciosos Míos, porque su cruz debe ser cargada ---- su camino al Calvario no se puede evitar.  Si realmente aman a Mi Hijo, oigan Sus palabras ---- levanten sus cruces y síganlo.  No hay tiempo que perder ---- queda muy poco tiempo, hijos Míos.  Por favor llénense con paz sabiendo que caminan hacia su hogar de donde vinieron.