3de Agosto de 1997 (Maria)

 

Mis queridos pequeños,

 

Paz, pequeños Míos, ---Les traemos Nuestra paz.  Sepan, hijos Míos, que Nosotros satisfaceremos sus necesidades y les daremos la gracia para sostenerlos cuando sus pruebas comiencen.  La única esperanza para su mundo es Jesús y muchos se han alejado de El buscando solo aquello que les trae comodidades y placeres.  A ustedes se les ha dado Nuestros mensajes como medio de traer esperanza a las almas cuya fe se ha disipado o se ha hecho tibia.  Les gustaría creer pero porque no pueden ver, no creen.  Benditos aquellos que creen y no han visto.  Usen los dones que les han sido dados para traer almas a la fuente del amor de Mi Hijo donde se refrescarán.

 

Permitan que Su luz alumbre brillantemente para que todos puedan verlo a El en ustedes.  Ustedes son los soldados que Yo envió a la batalla armados con Mi rosario y escapulario.  Con estas armas, muchas almas se van a salvar del fuego y la condenación eterna. 

 

Preciosos Míos, si ustedes pudieran ver lo que viene, ustedes ya no desperdiciarían más tiempo.  Vivan los Evangelios.  ESCUCHEN LA URGENCIA DE MI LLAMADO. Paz.