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Announcement

Mass will not be held on January 26, 2020.

No habrá Misa el 26 de Enero 2020.

La Homilía de la Misa Navideña del 18 de Diciembre del 2015

La Homilía de la Misa Navideña del 18 de Diciembre del 2015

Esta bella homilía dada por nuestro pastor durante la Misa Navideña sirve como guía espiritual para el mensaje.

Gracias por cumplir con su cita esta noche. Su 'cita con Dios'... su 'cita con María'.  

Decimos que María nos 'va a visitar'... porque pensamos en términos de tiempo y espacio. Porque la realidad es que el Cielo no está muy distante, y no es que Ella venga de un lugar muy lejano, sino que a veces nuestra fe, nuestra esperanza, y nuestro amor despejan nuestra vista lo suficiente... para que podamos escuchar y ver lo que siempre tenemos cerca.


Me gustaría compartir con ustedes un poco del mensaje que se recibió esta noche... que se dio con amor... que nos dio como un regalo, y de lo que nos ha dicho constantemente. Es un mensaje que nos habla del amor que Dios nos tiene a cada uno de nosotros... y que tiene por todos nosotros. Ese mensaje... de La Buena Nueva... es siempre el mismo. La palabra 'asegurarles' se escuchó varias veces. Debemos de estar seguros del amor que Dios nos tiene. Debemos de estar seguros que María siempre está rezando por nosotros. Escuchamos un hermoso mensaje para los 'peregrinos'... porque nosotros somos peregrinos, todos juntos somos peregrinos, y caminamos juntos por un sendero iluminado por María... un camino de perdón y de amor... un camino de misericordia.


No se desalienten, pensando que Ellos no escuchan sus oraciones. Sus oraciones las escuchan... sus penas las sienten... y Ellos experimentan sus alegrías. No se desanimen. Todos nosotros, cada uno de nosotros, estamos llamados a este camino... a esta peregrinación. Esta peregrinación es corta. Estamos llamados a esta peregrinación... a este camino... que Ella ilumina. Este es el sendero de la fe y confianza en Dios. Ella nos habla de su Fiat, su 'Sí' a Dios... su 'Sí' a Dios en a la Anunciación... su 'Sí' a Dios bajo la Cruz... su 'Sí' a Dios por nosotros. María siempre dice 'Sí'.


Dios los está llamando. No sierren sus corazones... abran sus oídos. Dios los está llamando.


Ella mencionó a cerca de 'tomar nuestros corazones (si se lo permitimos)... cada uno de nuestros corazones... y ponerlos sobre el altar esta noche'... 'si me lo permiten... Yo pondré sobre este altar en esta noche'.


La vidente "vio" al final del mensaje... el cielo iluminado y Nuestra Señora dándonos la bienvenida... llamándonos... e invitándonos. La vidente vio una 'fila enorme de gente'... de peregrinos subiendo hacia la luz. Ella nos vio a cada uno de nosotros ahí... entre esos peregrinos, respondiendo al llamado de Dios. El sendero que ella vio, estaba iluminado por estrellas. Las estrellas delineando el camino y el pueblo de Dios escuchando y respondiendo a la canción celestial... el llamado del Cielo. Cada uno pasando por el manto de María, sin miedo y llenos de alegría.


Dios nos está llamando... a través de María. Y lo que se nos dice nuevamente, lo que experimentamos esta noche, y en nuestras vidas juntos como peregrinos, es el amor del Padre, el amor del Hijo, y el amor de la Madre. Somos amados. Hemos sido llamados en misericordia. En el mensaje contiene mucho más y será transcrito e impreso, pero estas son algunas de las palabras que pensé que son importantes para compartir con ustedes esta noche. Porque ustedes han venido con fe y confianza, a cumplir con su 'cita con Dios'.


Finalmente, ¿me permitan compartir con ustedes un pensamiento personal que me vino a la mente esta noche? Que tan seguros nos sentimos que Nuestra Madre esta intercediendo por nosotros. ¡Todos debemos de estar seguros de que Ella reza por nosotros! ¡Ella reza por nosotros! ¿Recuerdan la Boda de Caná de Galilea? ¿Recuerdan que Ella le dijo a JESUS, "Hijo, no tienen vino"? ¿Recuerdan eso? ¿Y recuerdan lo que hizo JESUS? Él les dio el regalo de vino en abundancia, porque Su Madre le dijo, "Hijo, no tienen vino".


Ahora Ella le dice... "¡Hijo, ellos no tienen fe!"... Ella le dice... "¡Hijo, ellos no tienen esperanza!"... Ella le dice... "¡Hijo, ellos no tienen amor! ¡Sí, nuestra Madre siempre está intercediendo por nosotros!"

Mensaje de Navidad del 18 de diciembre, 2015 - Nuestra Señora de las Sierras

Mensaje de Navidad del 18 de diciembre, 2015 - Nuestra Señora de las Sierras

 

(Comentario) Con la participación y asistencia de seis sacerdotes, ocho diáconos y aproximadamente 500 visitantes, Nuestra Señora se apareció de nuevo este año a la vidente Pat. En el mensaje de este año, Nuestra Señora se refirió de manera más personal a los que Ella llama peregrinos y su jornada hacia el camino que Dios pidió a Nuestra Señora les iluminara. En el cuarto de oración con cinco sacerdotes presentes se dio y se grabó este mensaje:

Lenguas:
“Mis queridos hijitos,
En estos tiempos de mis visitas... Yo vengo a asegurarles del amor y la misericordia de Dios. Él me ha permitido a mí, su Madre, compartir estos mensajes de Su amor... que crezcan en una mayor comprensión del amor de Dios y en su amor por su prójimo. No hay necesidad de mencionar el mundo en el cual están viviendo ahora... pero ustedes Mis hijitos, son peregrinos... quienes viajan por el camino... que Dios me ha permitido iluminar. Ustedes han sido llamados... todos y cada uno de ustedes, han sido llamados. El problema es, Mis hijitos... que no todos escuchan. Al ir Dios tocando a sus corazones esta noche... abran sus corazones y sus oídos... para escuchar el amor del Padre... el amor del Hijo... el amor de una Madre."

(Una pausa aparente – conversación en lenguas susurradas)
“Muchas veces yo sé que rezan y sienten que sus oraciones no se escuchan. Yo les digo esta noche, que lloro por sus tristezas y dolor y me regocijo en sus momentos de alegría. No se sientan desalentados... sino que enfóquense en la Cruz... porque Mi hijo murió por sus pecados.... los pecados del mundo. En mi Fiat a Dios... Yo acepté... y les di a ustedes al Salvador del mundo. En mi Fiat... al hincarme bajo Su cruz... le di mi Fiat a Él como Su Madre... y ustedes como su Madre. Esta noche deseo que recuerden... que esta peregrinación dura solo poco tiempo. Permítanme dirigirlos como Madre suya... puesto que miren hijitos... el camino está bien iluminado porque pueden ver el amor de Dios. Vengan, vengan ahora... vallamos juntos por esta jornada... la jornada del amor... la jornada de la misericordia... la jornada del perdón. Yo les digo esta noche... si ustedes lo permiten... Yo juntaré cada corazón. Llenen cada corazón con todo lo que desean presentarle a Dios... y los pondré sobre este altar en esta noche... y se convertirán en un dulce regalo para Dios."
 
(Pat habla):
El cielo se convierte en una pantalla llena de estrellas... y es como si se abriera una cortina y brillara una luz resplandeciente. En un marco de estrellas aparece nuestra Madre. Vestida de blanco y azul con una cinta alrededor de su cintura... Sus ojos están entreabiertos... pero muy amorosos. Se formó un camino o escalones... quizá es una escalera. Las estrellas iluminan el camino... permitiendo el paso de los peregrinos cuando Nuestra Señora les llama... con mucho amor... y al mismo tiempo dándoles confianza. Ya no hay duda... ellos vienen. Las luces que iluminan el área por donde van caminando... son estrellas pero de una forma extraña... similares a una media luna... creo que son conchas. Proveen una luz brillante... a cada uno que viene. Yo veo una fila muy larga de estos peregrinos... la jornada no es fácil... sin embargo está iluminada y ellos tienen confianza... porque Nuestra Madre los llama. Ellos caminan despacio... pero continúan hacia adelante. Al acercarse a Nuestra Madre... parece que escuchan algo. Yo pienso que escuchan esa canción... del Amor Divino del cual Ella nos habla... y al parecer ellos se desvanecen bajo de Su manto. Al ir desapareciendo... otros vienen y sucede lo mismo... se desvanecen bajo el manto de Nuestra Señora. No hay temor... solo hay alegría... hay esperanza. Esa es su hora... la canción y después se van. Se van al ser llamados... no puedo escuchar sus nombres... pero sé que Dios los está llamando. En algún lugar de esta fila de los peregrinos... cada uno de nosotros tenemos nuestro lugar.

 

La homilía de la misa sigue en la página dos.